viernes, 26 de febrero de 2016

REACTIVATION 2016




Texto en ESPAÑOL e INGLÉS / Text in SPANISH & ENGLISH

Estimados amigos,
Este año 2016 volvemos a retomar el proyecto de largometraje iNDIAN WAY. Ha sido una temporada difícil, llena de dudas e incertidumbre, pero ahora volvemos a la carga todavía con más fuerza. Actualmente estamos diseñando una nueva estrategia para conseguir la financiación necesaria para INDIAN WAY. Próximamente realizaremos una precampaña de promoción y posteriormente dos campañas crowdfunding, una nacional y otra internacional.  También se ha inscrito el proyecto en “workshops” internacionales donde contactaremos con potenciales co-productores y distribuidores, buscando nuevas alternativas de financiación. Iréis sabiendo de todos nuestros progresos periódicamente.  
Dear friends,
This year 2016 has been re-activated again the feature film project INDIAN WAY. It has been a difícult period, full of doubts and uncertainty, but now we come back even more strongly. My team and I are currently designing a new strategy to get the necessary funding for INDIAN WAY. Proximately we will make a pre-campaign to promote the film project, and after both crowdfunding campaigns, national and international. At the same time we have submitted the project in some international workshops where we will contact potential co-producers and distributors, looking for new financing alternatives. I will inform you about this work in progress periodically.


Como sabéis, desde hace varios años Batea Films trabaja con entusiasmo para encontrar los recursos necesarios y producir INDIAN WAY. La situación socio-económica actual en España y Europa es compleja, y más para producir proyectos de películas independientes con un valor artístico y social. A pesar de ello, en todos estos años no hemos desfallecido y nuestra ilusión no ha decaído, más bien todo lo contrario. 

As you know, for several years my company Batea Films SL works with enthusiasm to find the necessary resources to produce the film INDIAN WAY. The current socio-economic situation in Spain and Europe is very complex, and more to produce independent feature films with artistic and social value as our project. However, over the years of work, our enthusiasm has not waned,
quite the opposite.

El proyecto INDIAN WAY recibió fondos del Programa Media de la Unión Europea y del Ministerio de Cultura de España, además de algunas donaciones privadas. Dichos fondos ya se han invertido en el desarrollo de la película, y en este momento nos encontramos buscando financiación para la producción. Swadee Pattaya Media Group (Tailandia), Cambodia Broadcasting Service Co. Ltd. (Camboya), Canal+España y Televisión Española han mostrado su interés para la adquisición de derechos de antena de INDIAN WAY, una vez que el film esté finalizado. Las compañías Cameo & Filmin han firmado carta de interés para la distribución internacional, y Match Factory ha mostrado su interés para las ventas internacionales.

The feature film INDIAN WAY was granted with funds from the Media Programme (European Union), from the Spanish Ministry of Culture (I.C.A.A.), plus some private donations. These funds have already been invested in the film’s development, thus right now we are looking for production financing. Swadee Pattaya Media Group (Thailand), Cambodia Broadcasting Service Co. Ltd. (Cambodia), Canal+Spain, Spanish Public Television (TVE S.A.), have shown their interest in acquiring the rights for INDIAN WAY, once the film is finished. The Spanish companies Cameo & Filmin have signed a letter of commitment for international distribution.
Match Factory has shown interest for world sales. 
 

Bendición del Elefante del Templo de Virupaksha en Hampi (India)
Elephant's blessing in the Virupaksha Temple in Hampi (India)

Durante este proceso de trabajo se ha contactado con muchas personas del mundo del cine, quienes se han interesado firmemente en el proyecto, aunque ninguno se han implicado en la producción. Nuestro próximo objetivo será romper esta inercia y hacer que se abran las puertas de un apoyo financiero real, tanto institucional como de micro-mecenazgo. No es fácil conseguir apoyo para películas independientes como “Indian Way”, a pesar del gran interés que el proyecto ha despertado hasta la fecha en el circuito profesional de cine alrededor del mundo. 

During this work process we have contacted many people from the cinema world, who have been interested in the project strongly, although none have given an effective commitment to involve them in production. Our next goal will be to break this situation of inertia and achieve that can be open the financial doors of institutions and micro-patronage. It is not easy to find support for Art House/Independent movies such as INDIAN WAY, despite all the interest that the film has received from the professional cinema world until now. 
 
Disponemos de parte de los fondos, los actores protagonistas (Virendra Saxena y Vikas Shrivastav), las localizaciones en India (Tamil Nadu y Karnataka) y el equipo técnico en India y España. Así mismo conocemos en detalle las gestiones para tramitar los permisos de rodaje en India. Es decir, lo tenemos todo preparado, sólo necesitamos el último empujón y cubrir la financiación que nos falta. Estamos convencidos de que INDIAN WAY será una película especial y diferente de la que todos nos sentiremos orgullosos.

Currently we have part of the funding, the main Indian actors (Virendra Saxena and Vikas Shrivastav) have been confirmed, locations in India (Tamil Nadu and Karnataka) and the technical team in India and Spain. Also we know the details and procedures to take filming permissions in India. So, we have everything ready, we just need the final push to cover the funding we lack. We are convinced that INDIAN WAY will be a special and different film from which everyone will feel proud.

¡Un fuerte abrazo y hasta muy pronto!
A big hug and see you soon!

David Blanco

miércoles, 10 de abril de 2013

Miscelánea Mumbai


Playa de Versova en Mumbai. Un lugar mágico al atardecer.
Aquí rodaremos la escena inicial de "Indian Way".

El término Mumbai proviene de una mezcla de las palabras “Mumba” y “ai”, y ambas significan "madre" en Marathi. Inicialmente Mumbai era un grupo de varias islas que los británicos comenzaron a conectar desde 1782 hasta  principios de 1900. 

Mumbai es por definición un puzle de barrios, de gentes, un laberinto de posibilidades, 25 millones de almas viven aquí, es un cajón de sastre, un espacio de miscelánea donde se recopilan heterogeneidades de todo tipo. Una madre de ciudad con hijos muy distintos... Una gran ciudad como muchas otras, pero también diferente, única...


La tumultuosa playa de Juhu un sábado por la tarde.
Así he visto a Mumbai estos últimos días, como un lugar irrepetible, crisol de infinitas imágenes poderosas. La he recorrido de norte a sur, de este a oeste, disfrutándola, sufriéndola, moviéndome como uno más en este gigantesco territorio habitado, lleno de luz, de polución, de tráfico terrible, de optimismo desmesurado, de tristeza contenida…
Saliendo de pesca en los "slams" de Marina Line.

Tan heterogénea es Mumbai que hasta un occidental como yo puede pasar por indio. Algunas personas del barrio me han hablado en hindi y en maharati, creyéndome uno más del país. Y es normal. En esta urbe conviven gentes procedentes de todas partes: de Gujarat, del Punjab, de Bengala, de Tamil Nadu...Y yo podría venir de alguna remota región desconocida...


Musulmán en su tienda.
Pescador maharati al acecho.
 Mujeres hindús en plena merendola.




Conductor de Colaba.









Segurata sin identificar.
La nueva generación.













 
Y estos heterogéneos habitantes se desperdigan por los más variopintos barrios de la ciudad: Colaba, Worli, Vila Parlé, Bandra, Andheri, Malad, Versova... India es un conglomerado tan diverso, que poco o nada tiene que ver un indio del norte con uno de sur, ni en el color de la piel, ni en la cultura, ni la religión. Por eso aquí, en medio de esta vorágine, a los indios les cuesta identificarse, reconocerse entre ellos. Mumbai es un reflejo de la diversidad India; para mí, su ciudad madre: un espejo.

La cegadora luz de Mumbai.

El concepto de miscelánea para Mumbai es recurrente, obsesivo. La mezcla de lo heterogéneo en la estructura urbana es un patrón común que se repite una y otra vez por todos los rincones de la ciudad.


    Rascacielos por estrenar.  
Barrio de chabolas con vistas al mar.

En cada barrio los edificios de gente rica se entremezclan con su opuesto: los "slams" repletos de chabolas; las calles comerciales conviven con los callejones infectos, las circunvalaciones de tráfico denso con las más saneadas avenidas, los parques infantiles con basureros al aire libre, los ultramodernos centros comerciales con populares puestos callejeros. Mumbai es batiburrillo de cosas, objetos, edificios y personas. Una ciudad hecha de retazos, de barrios diferentes con sus propias y más extremas diferencias internas.

En medio de esta locura urbana, de esta leyenda de sueño y pesadilla, la miscelánea física trasciende también a lo que en esta ciudad acontece. En Mumbai pueden pasar todo tipo de cosas: lo posible y lo imposible,  lo evidente y lo inexplicable.

El sueño de la razón, ¿produce monstruos?
En la inmensa Mumbai nos hemos encontrado casualmente en la calle con nuestro actor Vikas en un barrio perdido del norte. Cenando en la casa de Sudipto Sen, un director indio que conocí hace un año en Goa, charlando al final de la velada nos dimos cuenta de que teníamos un amigo común en Barcelona. ¿Casualidad? ¿Causalidad? Quién sabe...
Sudipto Sen: el director explicando su película.
¿Puede ser que esta ciudad junte las cosas más diversas y lo excepcional se convierta en el pan nuestro de cada día? En medio de la extrañeza, ¿lo "extraño" puede convertirse en "lo más normal del mundo"? Quizás tanta heterogeneidad permite que lo imposible se revele cotidiano...

"Amistad entre hombre y mujer". Pintura en un anticuario de Mumbai.
En medio de la "normalidad" urbana de la vida en Mumbai, aquí suceden cosas surrealistas, "anormales", con el letargo constante de una frecuencia repetitiva e inquietante. He visto a un joven llevando una pesada estructura metálica en una moto, a un señor orinando sobre sus pies descalzos, a un policía rascándose el ojete mientras dirigía el tráfico, a un señor eructándome directamente a la cara al pasar a mi lado, a una abuela gritando en medio de la calzada como si acabase de perder el juicio en ese mismo instante…

El tabique de una casa de dos ruedas...

Yves en el taxi, disfrutando de un relajante paseo por la ciudad.
Yves Cohen, un amigo francés con el que he pasado unos días, no le pilla el punto a Mumbai. Yves siente que esto es la locura y entiende que muchos turistas escapen de Mumbai a los dos o tres días de su llegada. Yo llevo aquí un mes. ¿Me habrá abducido Mumbai? ¿Habré entrado a formar parte de su miscelánea, de esta turba multiplicidad de diferencias que la conforman, y ya no podré escaparme de este inconmensurable laberinto? 

Espero que no sea así; tengo billete de vuelta a Barcelona esta misma noche.

¡Adiós Mumbai! ¡Hasta my pronto!
Besos a todos.

David

domingo, 7 de abril de 2013

De caza en la jungla


Hola de nuevo a todos desde India. Aquí escribo en la soledad del principio. Kiko se volvió a Barcelona y yo me he quedado en Mumbai. Lo echo mucho de menos y recorrer la ciudad (y la India) sin él ya no es lo mismo. Tal y como os habíamos dicho en la anterior entrada del blog, ya poco tenemos que hacer aquí mientras no consigamos la financiación necesaria para el rodaje. Y en eso andamos.

Kiko voló a España.
Nuestra labor en Mumbai fue, y está siendo, de lo más variopinta, pero la primordial se resume básicamente en una frase: buscar un socio indio para la película. Necesitamos un inversor, un socio financiero o un co-productor. Así pues, se deben quemar todos los cartuchos en Mumbai en pro de esta búsqueda. Ya con Kiko comenzamos esta labor asistiendo a un Seminario de Coproducción en FICCI frames, evento en el que “Indian Way” había sido seleccionado. 

En una de las largas y extenuantes conferencias del FICCI 2013.
Desgraciadamente FICCI Frames no fue de gran utilidad para nosotros. Íbamos con la esperanza de contactar con gente que se involucrase en nuestro proyecto, pero nos encontramos con un evento puramente exhibicionista, en el que televisiones indias, grandes empresas del medio audiovisual y multinacionales de la comunicación en Asia se dedicaron, conferencia tras conferencia, a alabarse a sí mismas exponiendo a bombo y platillo las grandezas de las cifras económicas positivas en sus últimos ejercicios: o sea, un coñazo.

El incesante deambular de participantes y su destino a ninguna parte.
El “coproduction Lounge” del Ficci frames era un evento paralelo a este desaguisado. En principio nos teníamos que reunir allí con inversores y distribuidores, pero los “meetings” que nos organizaron fueron con directores y productores independientes que buscaban lo mismo que nosotros: dinero para sus películas. Mis quejas a la organización de poco sirvieron y no entendieron, o no quisieron entender, el malestar de los participantes. Habíamos pagado 300 euros en algo que no cubría nuestras expectativas: “¿dónde estaban esas entrevistas que nos habían prometido con inversores y distribuidores indios?”

Kiko y David en su improvisada oficina al aire libre en las inmediaciones del FICCI Frames.
Lo único bueno de Ficci Frames (evento al que bautizamos “Friqui Frames”, ya os imaginaréis por qué), lo único bueno de esto fue el catering. La comida: exquisita, extraordinaria, preparada, al parecer, por un groumet muy reconocido internacionalmente. O sea, que al final, no nos fuimos de allí con tan mal sabor de boca (literalmente hablando).

Kiko acechando las cacerolas en busca de un prometedor manjar.
¡David posa, Kiko, se la goza!
En “Friqui Frames” nos hicimos con un listado de productores y directores internacionales y de India. Conseguir esta base de datos fue arduo complicado, pero nuestra insistencia, o la bondad y/o desesperación del jefe de todo de aquello que tuvo que soportar nuestras continuas llamadas telefónicas solicitando la selecta lista, dio sus frutos. 

En los días consecutivos, y siguiendo esa guía, comenzamos a telefonear a los que nos parecieron los productores más interesantes en Mumbai. Pero bueno, nada es como uno espera; y menos mal, ahí está la gracia…

Carteles de películas clásicas de Bollywood en una calle de Mumbai.
La primera visita que hicimos fue de lo más surrealista. La productora con la que concertamos la entrevista era una empresa familiar. Nos recibieron el patriarca de aquello, un señor de unos 70 años, con cara de buenazo, su hermano, rondando su edad, el sobrino de ambos y un primo que cayó por ahí. Amablemente escucharon nuestra exposición: de que íbamos a rodar una película en India y de que buscábamos apoyo en su país. Cuando todo hubo terminado (o sea, cuando me callé la boca), el patriarca expresó, con sonrisa condescendiente, que no estaban interesados, que la suya era una empresa pequeña destinada a sus propias producciones. ¿Por qué no nos habían dicho eso antes? ¿Qué coño estábamos haciendo allí entonces? Enseguida descubrimos que nos habían invitado porque querían exhibirse, enseñarnos “algo”. En India hacer ostentación es un juego frecuentemente practicado y aceptado, tanto por quien lo realiza, como por quien lo recibe. Si te puedes pavonear, ¿por  qué no hacerlo explícitamente? En occidente somos demasiados remilgados e hipócritas para actuar de ese modo; en India si se tienen que enorgullecer de algo, te lo restriegan por toda la cara. Patriarca y familia se sentían orgullosos de una película que habían producido el año 89 y que había sido un éxito en India, éxito que intentaron repetir a nivel internacional, y todo eso deseaban compartirlo con nosotros.

El hermano del patriarca, un anciano canoso y de movimientos ágiles, nos llevó a la sala de edición. Allí visionamos con él, una tras otra, las versiones del tráiler de la película en hindi, en tamil, en inglés, en telugu… El film en cuestión parecía un subproducto bollywoodiense bastante cutre. El anciano, divertido, tarareaba para nosotros las canciones de cada tráiler, gestualizando los puñetazos del héroe, agitando al aire sus manos emulando el baile de la heroína, anticipándose a los diálogos de cada una de las versiones del tráiler en hindi, tamil, inglés, telugu y… ¡español!

Sí, habían hecho una versión española a partir de una traducción horrorosa y sin sentido. Ni Kiko ni yo nos vimos con ánimos de decir que aquella suma de palabras, colocadas una tras otra, no se entendían en absoluto, que los diálogos estaban construidos de retazos inconexos, que las canciones parecían balbuceadas por niños de parvulario. El anciano estaba tan orgulloso de su película que… ¿quién lo iba a despertar de esa ilusión y decirle que le habían tomado el pelo con el doblaje? Nunca entendieron porque su película había sido un fracaso en Latinoamérica, y nosotros, por pudor, tampoco le dimos pista alguna sobre uno de los posibles motivos del desastre.
                                                      
A pesar de esta primera e infructuosa visita no desfallecimos. Todavía había mucho camino por delante. 

De "meeting" en "meeting". Una parada en el camino.
A los pocos días nos entrevistamos con Rodrigo Blanco, agregado del ministerio de economía mexicano, cuyo cometido en Mumbai es el de ayudar y asesorar a empresas de su país que desean establecerse en India. Rodrigo conoce a mucha gente, pero nos dijo que, aunque nuestro proyecto le parecía muy interesante, no creía que pudiese sernos de gran ayuda. Nuestra siguiente parada fue en el consulado español en Mumbai. Allí nos recibió amablemente Germán Pardo, quien nos aseguró que daría notificación de nuestro proyecto en Delhi, donde está la sede central, y prometió que nos ayudarían en la medida de lo posible.
 
De vuelta en rickshaw a nuestro remanso de paz en Anheri East, después de un día agotador.
Así pues, hemos estado recorriendo Mumbai de punta a punta, visitando compañías pequeñas, medianas, grandes. En todos los casos las entrevistas fueron corteses, algunas bastante interesantes. 
Los carteles de las películas de Bollywood inundan todos los rincones de la ciudad.
Desde que Kiko se marchó yo he seguido en solitario con esta búsqueda y captura. Bérengere Barrier, mi potencial coproductora francesa, me presentó a Déborah Benattar, del departamento de cine del consulado francés, quien me facilitó una serie de contactos de gente de cine en India, entre ellos el del cineasta Pan Nalín. Al día siguiente nos reuníamos en su productora de Malad West. Pan Nalin ha dirigido los interesantísmos largometrajes “Samsara” y “Valley of Flowers”, y el excelente documental “Ayurveda”. Es un director con prestigio internacional y tiene su propia productora, Monsoon Films.

Pan Nalin y el cartel de su última película


Pan me recibió muy amable, se interesó sinceramente por el proyecto, pero fue super claro en sus conclusiones: “Para este tipo de película sólo encontrarás dinero en Europa. Con mis películas, desgraciadamente, pasa lo mismo”. Palín se quejó amargamente de que en India los que manejan la pasta no se leen los guiones, sólo les importa qué actores o actrices de Bollywood tienes en mente para tu proyecto. El cine comercial es así en todo el mundo, son las mismas reglas de juego en todas partes. Tras una cordial y breve visita, Palin y yo nos despedimos deseándonos los mayores éxitos para el futuro…

Estamos a la espera de alguna respuesta o sugerencia de las empresas contactadas en Mumbai. Todo este trabajo es lento, pesado y bastante tedioso. Difícil que las cosas se concreten en poco tiempo, si se concretan. Lo más importante es que poco a poco vamos aprendiendo y conociendo el negocio del mundo del cine de este sorprendente y vigoroso país.

Besos a todos.

David.